La muerte y la vida
El día de ayer fue mi cumpleaños, uno de los más reflexivos y tal vez uno de los que más recordaré en mi vida. Hace algunos meses escribí acerca de dos amigos míos que estaban sufriendo las pruebas más duras de su vida. Uno de ellos estaba batallando con la leucemia y el otro se encontraba en coma después de un fuerte accidente.
Eurípides Zumaeta, mi amigo con leucemia, falleció el día de ayer. Sentí una mezcla de sentimientos en mí, especialmente en la noche en el momento del velorio. Algunos me felicitaban por mi cumpleños, mientras la familia estaba sumida en el dolor. Es cierto que la muerte pone en perspectiva lo más importante en la vida. En ese momento, el trabajo, las cuentas por pagar, los horarios apretados, los logros, las buenas obras se ven empequeñecidos ante la realidad y solemnidad de la muerte.
Sin embargo, para el cristiano, la misma muerte se ve empequeñecida, diminuta, derrotada frente a la majestad, bondad, gracia, soberanía y gloria de Dios. Estoy seguro que volveré a ver a mi amigo. Cristo, con su muerte y resurreción ganó la vida eterna para todos los que creen en El. Esa es nuestra esperanza, nuestra convicción.
Sigan orando por mi amigo Germán (el joven de 16 años que sufrió el accidente). Salió del coma hace dos meses. Hace un mes comenzó a mover los dedos de sus manos, hace dos semanas dio un paso y está intentando hablar. Su recuperación es un milagro. Damos gloria a Dios por lo que ha hecho en él y por todas las personas que, viendo el testimonio de su familia y de él, se han rendido a los pies de Cristo. Pero también agradecemos a ese mismo Dios porque se llevó a nuestro amigo Eurípides ayer, por el control de cada detalle en nuestras vidas y por su infinita sabiduría.
"¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!" Romanos 11:33





4 Comments:
Con cuanta sabiduria el Predicador decia que es mejor estar en la casa del luto. Alli es donde podemos ver que la vida va mucho mas alla de lo inmediato. Y mas alla de la pena y del dolor, tenemos fé y eso provoca en nosotros algo que no vemos en otras despedidas. Paz y esperanza. La paz que solo Dios da y la esperanza de saber que vamos a volver a ver a aquellos a quienes amamos.
Dios te bendiga grandemente Daniel y te llene de su sabiduria y fortaleza como hasta ahora. Y mas aun.
Que hermoso escrito...
Bendiciones y muchas bendiciones.
Gloria a Dios!
Hola , te escribo como cristiana quiero invitarte a que visites nuestro weblog de los jovenes cristianos de la iglesia bíblica de viña del mar, chile. Espero que dejes tu comentario y nos cuentes más sobre ti. http://jovenesiglesiabiblica.blogspot.com
Bendiciones
Alejandra Gálvez
Educadora Diferencial y sierva de Cristo
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