31.12.05

365 días más por delante

Hoy es el primer día del año y muchas personas lo celebraron a lo grande. Pero conozco dos familias que no están alegres ni celebrando.

Un hombre de la iglesia está con leucemia y en este momento se encuentra en cuidados intensivos en el hospital. Su esposa está junto con él, pero sus hijas viven en Europa.

Un joven que conozco y que tiene solo 16 años sufrió un accidente hace 10 días y desde ese instante está inconsciente, en coma profundo. Sus padres están angustiados y deshechos.

¿Este año será mejor o peor que el 2005? Creo que en muchos aspectos será muy parecido al año que pasó. Habrá días malos y días buenos; algunos de nuestros planes se harán realidad, otros serán hechos pedazos; estaremos sanos, pero también enfermos; nuestros amigos estarán junto a nosotros cuando los necesitemos, pero nos fallarán y engañarán también; tendremos victorias resonantes y derrotas deprimentes. Pero hay algo que no cambiará y que disipa cualquier temor e inseguridad de mi corazón: el amor de Dios por sus hijos seguirá siendo firme y su fidelidad infinita.

Oro con fervor y hasta con lágrimas por mis dos amigos porque no sé lo que el futuro les deparará, pero en medio de este duro momento, Cristo, la Roca, es más solida e inconmovible que nunca.

15.12.05

¿Sobreviviremos al 2006?

El tiempo de las fiestas navideñas y fin de año es el más ocupado del año para mí. No he podido actualizar mi blog, porque cada día he tenido responsabilidades, conversaciones, visitas, eventos y no sé que más que cumplir. Pero escribir aquí es una necesidad para mí y tenía que regresar pronto. Como dijo Bacon: escribir hace exacto al hombre. Pero no solo eso, sino que en mi caso particular, me da un momento de reflexión, de detenerme para observar como van las cosas en mi vida, en mi familia y en mi ministerio.

Tengo mucho que agradecer a Dios este año. Aunque no sé lo que sucederá el próximo año, ni la próxima semana, ni el día de mañana y ni siquiera sé si no caeré muerto antes de terminar de escribir esto; lo que sí sé es que Dios ya ha determinado que es lo que va a ocurrir en mi vida y en esa certeza descansa mi confianza.

El próximo año habrá días malos... muy malos. La vida es así de dura, pero Dios es bueno. La pregunta clave es si tendremos la paciencia, la fortaleza, el ánimo y el valor que necesitamos para sobrellevar y resistir esos momentos desoladores y días negros que tendremos. Yo creo que sí. Y esta seguridad no es infundada. La Biblia dice: "Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad." Esto significa que Dios nos da cada día la misericordia que necesitamos para vivir en ese día específico. Cada mañana al despertarnos, Dios renueva su gracia. ¡Que precioso y fiel es nuestro Salvador!

Y ahora de vuelta al torbellino diario de actividades...

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